
Más de 751.000 euros de deuda. Bancos, fondos de inversión, tarjetas, un préstamo de coche, deuda con Hacienda. Un peso que parecía imposible de quitarse de encima.
Sin embargo, hoy nuestro cliente empieza de cero. Legalmente. Sin deber un euro. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad.
En este artículo te contamos, con cifras reales, cómo lo conseguimos. Y, sobre todo, te explicamos si tú también podrías acogerte a esta ley.
Nota: los datos de este caso están anonimizados para proteger la identidad de nuestro cliente. No se incluye su nombre, DNI, ni los números de contrato de las deudas.
¿Tienes deudas que no puedes pagar? La Ley de Segunda Oportunidad puede ser tu salida. Llámanos y te decimos, gratis, si tu caso encaja.
¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?
La Ley de Segunda Oportunidad permite a personas físicas cancelar sus deudas de forma legal y definitiva. Se aplica cuando alguien ya no puede hacer frente a lo que debe.
A través de un procedimiento judicial, llamado concurso de acreedores, es posible conseguir lo que se conoce como EPI: la Exoneración del Pasivo Insatisfecho. En otras palabras, el perdón judicial de las deudas que no se pueden pagar.
Así, quien se acoge a esta ley puede volver a empezar. Sin deudas. Sin listas de morosos. Con su patrimonio y su vida financiera bajo control de nuevo.
El caso real: cómo llegó a deber más de 750.000 euros
Nuestro cliente acumuló, con el paso de los años, deudas con múltiples entidades. Entre ellas, un banco tradicional, varios fondos de inversión que habían comprado su deuda, entidades de crédito al consumo y Hacienda.
En total, la deuda superaba los 751.000 euros. Una cifra que, para una sola persona, resultaba completamente inasumible.
Por eso, presentamos en su nombre un concurso de acreedores voluntario. El objetivo: iniciar el camino legal hacia la cancelación de toda esa deuda.
El proceso, paso a paso
- Se declaró el concurso voluntario y se nombró una administración concursal (AC), encargada de supervisar el proceso.
- La AC comprobó que no había bienes suficientes para pagar a los acreedores. A esto se le llama insuficiencia de masa activa.
- Nuestro cliente solicitó formalmente la exoneración del pasivo insatisfecho, cumpliendo todos los requisitos legales.
- Ningún acreedor se opuso a la solicitud. Tampoco la propia administración concursal.
- El juzgado dictó Auto concediendo la exoneración total y definitiva de todas las deudas.
Como ves, el proceso tiene varias fases. Sin embargo, cuando se plantea bien desde el principio, puede resolverse en cuestión de meses.
¿Reconoces tu situación en este relato? No estás solo. Cada año, miles de personas se acogen a esta ley. Consulta tu caso, sin compromiso.
El resultado: exoneración total de 751.717 euros
El juzgado declaró la conclusión del concurso y aprobó, con carácter definitivo, la exoneración de todas las deudas de nuestro cliente. Estas son las principales, por acreedor:
- Banco Santander, S.A.: 370.172,56 €
- Cabot L1 Luxembourg SARL: 212.369,31 €
- Intrum Holding, S.A.U.: 71.225,54 €
- Aiqon Capital (LUX) SAR: 64.159,32 €
- Iberia Inversiones II Limited: 14.919,36 €
- EOS Spain, S.L.: 11.249,90 €
- Otras deudas menores (ING, Cofidis, Wizink, AEAT, Bip&Drive): 7.621,36 €
En total, 751.717,35 euros exonerados. Nuestro cliente recupera, además, el pleno control de su patrimonio. Y, algo igual de importante, deja de figurar como moroso en los registros de solvencia.

¿Puedes acogerte tú también a la Ley de Segunda Oportunidad?
Este caso es real, pero no es excepcional. Cada vez más personas en España recurren a esta ley para salir de una situación de sobreendeudamiento.
En líneas generales, puedes optar a la exoneración si:
- Eres una persona física (no hace falta ser autónomo ni empresario).
- Actuaste de buena fe. Es decir, no ocultaste bienes ni proporcionaste información falsa.
- No has sido condenado por ciertos delitos económicos en los últimos diez años.
- No has obtenido este mismo beneficio recientemente.
Además, es importante saber que la ley contempla algunas excepciones. Por ejemplo, ciertas deudas con Hacienda o la Seguridad Social solo se exoneran hasta determinados límites. Por eso, conviene que un especialista revise tu caso concreto antes de empezar.
¿Y si ya estás en ASNEF por estas deudas?
Es una pregunta muy habitual. Y la respuesta es tranquilizadora: una vez conseguida la exoneración, los acreedores están obligados a comunicar la cancelación a los ficheros de morosidad.
De hecho, en la resolución de este caso, el juzgado requirió expresamente a todos los acreedores que actualizaran esos registros. Así, nuestro cliente no solo se libra de la deuda, también recupera su buen nombre financiero.
Si ya te has acogido a la Ley de Segunda Oportunidad y sigues apareciendo en ASNEF, también podemos ayudarte a exigir esa actualización.
Preguntas frecuentes sobre la Ley de Segunda Oportunidad
¿Cuánto tiempo tarda un proceso de exoneración de deudas?
Depende de cada caso. Sin embargo, muchos concursos sin masa, como este, se resuelven en varios meses desde la presentación.
¿Tengo que tener bienes o propiedades para acogerme a esta ley?
No es necesario. De hecho, en los casos de insuficiencia de masa activa, como el de este artículo, no hay bienes suficientes para pagar a los acreedores. Y, aun así, se concede la exoneración.
¿Qué deudas no se pueden exonerar?
Existen algunas excepciones legales. Por ejemplo, las deudas por alimentos, algunas responsabilidades derivadas de delitos, o ciertos créditos públicos, que solo se exoneran parcialmente. Por eso es clave un análisis previo de tu caso.
¿Es gratuita la primera consulta?
Sí. Revisamos tu situación económica sin coste y sin compromiso, para decirte si puedes optar a la exoneración total de tus deudas.
Empieza de cero, legalmente
Si arrastras deudas que no puedes pagar, no tienes por qué cargar con ellas para siempre. La Ley de Segunda Oportunidad existe precisamente para esto.
Como demuestra este caso, con el proceso bien planteado, es posible dejar atrás más de 750.000 euros de deuda. Empezar de nuevo, sin ataduras.
Llámanos hoy o rellena el formulario de contacto. Estudiamos tu caso gratis y te decimos si puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad.




